sábado, 18 de abril de 2026

El coleccionismo de monedas

Cambia la perspectiva. 

Los coleccionistas de monedas y la mayoría de la gente común en general suelen dividir su colección de monedas antiguas en diferentes épocas. Por ejemplo, Monedas del Siglo XVI vs monedas del Siglo XVII. Sin embargo, se parece más un maravedí de bronce del S.XIX a una peseta cuproniquel del Siglo XX o a un As de Bronce de la época Romana que a un duro de plata del SXIX. Las 3 primeras son tokens, el duro de plata es dinero.

Todas las épocas han tenido su dinero y su token. Una moneda de oro o plata como dinero y otra moneda sin valor de bronce o cobre, cuproníquel....

La primera división que tenemos que hacer es por tanto dividir la moneda en distinguir si es dinero o token. Y a partir de ahí ya podemos distinguir entre siglos y épocas.

El Estado por medio de su poder, dicta que determinadas monedas son de curso legal durante una época. La moneda cuproniquel de un euro en algún momento (cbdc, desintegración de la UE...) dejará de tener valor (de hecho, solo tiene valor por el poder cohercitivo del Estado) mientras que un Real de a 8 de plata seguirá siendo un Real de a 8 de plata. Está última seguirá siendo intercambiada por la moneda de curso legal del futuro (debido a su contenido en plata y su valor numimástico) mientras que la moneda de cuproníquel de 1 Euro apenas podrá tener algún numimástico muy bajo. 

La mejor inversión que podemos hacer actualmente es invertir en monedas de plata con valor numismatica con un precio cercanos al precio spot ya que por un lado la plata conserva su valor con el tiempo a diferencia de la moneda fiduciaria que lo va perdiendo, por otro, su valor numimástico crece con el tiempo y finalmente por su fiscalidad ventajosa frente a monedas bullion.

Mi límite por tanto es el metal del que está hecho la moneda. Cuando veo un As de Bronce de la época Romana no estoy viendo dinero, veo un token de la época. No es algo que me llame la atención para invertir en él. Una parte de mi sabe que no es dinero. Puede tener 2.000 años de historia y un valor numimastico pero me chirría por dentro. No hay un suelo de plata que lo proteja. Ese chirrido me aleja de la inversión en este tipo de monedas. Una moneda de plata de 100 pesetas de plata de 1966 de la época de Franco sin embargo no lo hace. Es dinero. Actualmente está última moneda tiene más valor que el As Romano de hace 2.000 años. El tiempo, lejos de premiar a la moneda antigua de cobre lo castiga mientras que revaloriza al dinero real.

Despierta, estamos en el presente.






El sabio señala la luna y el necio mira el dedo

El sabio señala la luna y el necio mira el dedo es una de las entradas más épicas del blog.

Se cumplen 60 años de "la llegada del hombre a la luna". En 2026 vuelven los viajes espaciales. Este evento no es casualidad.

En 1971 Nixon suspendió la convertibilidad del dólar con el oro. Para pasar de un sistema de dinero duro a un sistema fiduciario (sin respaldo) hace falta la confianza de las personas en las instituciones. Con las misiones espaciales se consiguió dicho hito. Durante 60 años, el hombre ha comercializado con una moneda sin ningún tipo de respaldo más que la confianza en el Estado. Gracias a la "llegada del hombre a la Luna" el Estado consiguió el respaldo y la confianza de sus ciudadanos. 

Mientras se debate si el hombre llegó (tesis) o no llegó a la Luna (antítesis) una nueva síntesis se va está produciendo: (las CBDC)

La Luna es, en realidad, el dedo y el sistema monetario, la Luna. La confianza en las instituciones de ha ido deteriorando con el paso del tiempo. La gente desconfía de un Estado que le oprime y le saquea. El Estado y el individuo se necesitan entre si. El Estado si exprime demasiado al individuo no saca su beneficio de él; si no le aprieta, no saca rentabilidad. El individuo también necesita un Estado para poder desarrollarse. Un nuevo contrato social se está gestando (próxima relación individuo - Estado). El rey está desnudo. Esa desconfianza en las instituciones se traduce en la muerte del sistema fiduciario actual. Ahora la gente se da cuenta de que lo que creía que era su dinero, no vale nada; son números en un pantalla o billetes de colores de unos Estados que les han mentido y engañado.

Con estas nuevas misiones espaciales, el Estado da sus últimos latigazos en un intento de que la gente vuelva a depositar la confianza en él. La misión de estos viajes es que el individuo vuelva a confiar en las instituciones para sacar unas CBDC sin respaldo en materias físicas o en oro (activos reales). Lo que significaría mayor control por parte del Estado sobre la persona y una devaluación monetaria constante a través de la impresión monetaria sin limites. Sin embargo, parece que mucha gente está rechazando está idea por lo que es posible que las nuevas CBDC nazcan muertas desde su implementación.

Muy posiblemente el bloque de los países del BRICS saquen una nueva CBDC con respaldo en materias primas y activos duros. Este hecho hará que dichos países desplacen al bloque occidental (EEUU, UE y aliados). Para contrarrestar ese desplazamiento de poder hacia Oriente, en algún momento, el bloque occidental puede respaldar su moneda con activos duros.

Sin embargo, en otro momento de la Historia posterior, volveremos a un sistema fiduciario. La Historia es cíclica. Cuanto más lejos te vas en la historia más fácil en hacer predicciones a futuro. Las monedas duras en algún momento son envileadas por los Estados para hacer crecer la masa monetaria y cuando esa confianza se pierde vuelven otra vez a respaldarlas y así sucesivamente.

Despierta, estamos en el presente.




sábado, 3 de enero de 2026

Ventana de Overton

La ventana de Overton es una poderosa herramienta que sirve para hacer de una idea que inicialmente se considera descabellada, en algo que después se considera aceptable y popular por la población.

No es tan fácil mover la ventana de Overton. Para ello, defender una idea que se encuentra inicialmente en el rango opuesto a lo popular o aceptable no es tarea sencilla por las críticas, aislamiento de las personas que defienden ese argumento. Lo que hace mover la ventana es la convicción y la firmeza personal de la persona que defiende esas ideas (el carisma y los valores).

La mayoría de las personas se mueven según el pensamiento mayoritario. Ese mecanismo es de supervivencia y es algo arraigado en el ser humano. El que está fuera de ese pensamiento mayoritario de ese momento es excluido y apartado. Salir del grupo puede considerarse una muerte social. Esa presión se ve amplificada por grupos de presión y de mass media. Efectos externos que hacen insostenible el status quo, posibilitan también el movimiento de la Ventana ¿Morir por tus ideales o sobrevivir sin ellos? Difícil elección. La gran mayoría (por no decir casi todo el mundo) de los que dicen que morirían por sus ideales son lo que luego a la primera de cambio cambiarían de opinión si su supervivencia estuviese en juego y al contrario, algunos de los que dicen que prefieren sobrevivir sin ideales son los que a la hora de la verdad demuestran lo contrario. ¿Curioso no? Esto tiene mucho que ver con el ego de una persona. Las personas que tienen mucho ego a veces apagan ese ego para beneficiarse de alguna situación. El tema del ego da para mucho y lo trataré en otra entrada del blog.

El efecto anclaje es muy poderoso también, defender una idea que se considera radical para conseguir que otra idea pegada a ella no se vea mal vista. Esto se ve mucho en los globos sondas de los gobiernos a la ciudadanía o en las negociaciones. Muchas de estas ideas se hacen en pequeñas ciudades, regiones o países como laboratorio para ver cómo responde la gente y hacerla a mayor escala a continuación.

Tus mismos ideales pueden ser inaceptables y radicales en un momento dado y en otros momentos de la vida considerados normales, lógicos y aceptables. Sólo se ha movido la ventana de Overton. Hay tantos ejemplos de este movimiento que estoy seguro que la gran mayoría de la población se ha dado cuenta y lo ha experimentado a lo largo de su vida en numerosas ocasiones. En el momento que uno se pregunta ¿Que ha pasado aquí? O ¿Cómo hemos llegado a esta situación? ya es tarde para reaccionar. Son pequeños cambios que se van produciendo poco a poco. Al igual que la metáfora de la rana que se calienta en la olla, si calientas demasiado rápido, la rana salta.

El tiempo te da la razón y te la quita. Los ideales se mantienen. Con ello no quiere decir que mantener unos ideales que se consideran inaceptables en un momento dado sea lo correcto. Hay que tener un argumento de peso para defenderlos. A veces lo inteligente no es morir heroicamente fuera de la ventana… sino moverse estratégicamente dentro de ella el tiempo suficiente hasta poder abrirla desde dentro.

Despierta, estamos en el presente.