No es tan fácil mover la ventana de Overton. Para ello, defender una idea que se encuentra inicialmente en el rango opuesto a lo popular o aceptable no es tarea sencilla por las críticas, aislamiento de las personas que defienden ese argumento. Lo que hace mover la ventana es la convicción y la firmeza personal de la persona que defiende esas ideas (el carisma y los valores).
La mayoría de las personas se mueven según el pensamiento mayoritario. Ese mecanismo es de supervivencia y es algo arraigado en el ser humano. El que está fuera de ese pensamiento mayoritario de ese momento es excluido y apartado. Salir del grupo puede considerarse una muerte social. Esa presión se ve amplificada por grupos de presión y de mass media. Efectos externos que hacen insostenible el status quo, posibilitan también el movimiento de la Ventana ¿Morir por tus ideales o sobrevivir sin ellos? Difícil elección. La gran mayoría (por no decir casi todo el mundo) de los que dicen que morirían por sus ideales son lo que luego a la primera de cambio cambiarían de opinión si su supervivencia estuviese en juego y al contrario, algunos de los que dicen que prefieren sobrevivir sin ideales son los que a la hora de la verdad demuestran lo contrario. ¿Curioso no? Esto tiene mucho que ver con el ego de una persona. Las personas que tienen mucho ego a veces apagan ese ego para beneficiarse de alguna situación. El tema del ego da para mucho y lo trataré en otra entrada del blog.
El efecto anclaje es muy poderoso también, defender una idea que se considera radical para conseguir que otra idea pegada a ella no se vea mal vista. Esto se ve mucho en los globos sondas de los gobiernos a la ciudadanía o en las negociaciones. Muchas de estas ideas se hacen en pequeñas ciudades, regiones o países como laboratorio para ver cómo responde la gente y hacerla a mayor escala a continuación.
Tus mismos ideales pueden ser inaceptables y radicales en un momento dado y en otros momentos de la vida considerados normales, lógicos y aceptables. Sólo se ha movido la ventana de Overton. Hay tantos ejemplos de este movimiento que estoy seguro que la gran mayoría de la población se ha dado cuenta y lo ha experimentado a lo largo de su vida en numerosas ocasiones. En el momento que uno se pregunta ¿Que ha pasado aquí? O ¿Cómo hemos llegado a esta situación? ya es tarde para reaccionar. Son pequeños cambios que se van produciendo poco a poco. Al igual que la metáfora de la rana que se calienta en la olla, si calientas demasiado rápido, la rana salta.
El tiempo te da la razón y te la quita. Los ideales se mantienen. Con ello no quiere decir que mantener unos ideales que se consideran inaceptables en un momento dado sea lo correcto. Hay que tener un argumento de peso para defenderlos. A veces lo inteligente no es morir heroicamente fuera de la ventana… sino moverse estratégicamente dentro de ella el tiempo suficiente hasta poder abrirla desde dentro.
Despierta, estamos en el presente.